lunes, 30 de enero de 2017

Flores marchitas escondidas en la imagen de los familiares

Las peticiones de los familiares aún  no están completadas, en algunas ocasiones, ni siquiera tomadas en cuenta. Así es como cientos de familias miran pasar a los días grises sin obtener resultado alguno, en Ecuador la cifra de desaparecidos crece más y la zozobra se ha convertido en el mejor amigo de los padres, amigos, esposos, hijos y hasta de los mismos extraños que por alguna coincidencia aún se refleja en su mente el aparecido aquel de aquella persona que ya está.  
Las suplicas, los desmayos, el respeto, no han sido suficientes para establecer una respuesta justa  de las autoridades ante tal situación, Alix Ardila, es una madre de familia que perdió a su hija Carolina Garzón, ella se encontraba de vacaciones en Ecuador, pero es oriunda de Colombia, el 28 de Abril del 2012, fue la fecha exacta en la que se encontraría con la soledad y el dolor, pues su hija prontamente se borraría de la sociedad tal como una hoja en el fuerte viento  sin rumbo alguno.
Prontamente,  se formó el grupo asistencial de desaparecidos “Asfadec”, en el cual, cada día existe una fuerte cantidad de personas inscritas para poder recuperar a sus familiares. Las autoridades han logrado encontrar a algunas víctimas sin embargo, considero que no se está haciendo lo humanamente posible puesto a que cada día la cifra es más alta.
Ante la situación, los derechos humanos han sido los mayores facilitadores de ayuda en estos casos, pues a pesar de que las autoridades plantean desinterés, los familiares han optado por recurrir a organizaciones creadas por los mismos afectados, logrando así que la búsqueda se vuelta menos inalcanzable. 

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