viernes, 1 de julio de 2016

EL ÚLTIMO VIAJE DE "E. L"

El corazón de una madre siente lo que su hijo vive, y recuerda como su corazón latía el día de su partida hacia un mundo desequilibrado; al igual que una mañana fría bufando los pajonales sin decisión alguna de saber a qué ritmo y con qué dirección se mueven, 04 de agosto de 1985; basto un solo grito para conocer a quien viviría para luchar y buscar justicia en un mundo lleno de oportunidades escondidas, seguir viviendo entonces terminaría convirtiéndose en rutina, y los derechos convertidos en decisiones ajenas, la esencia de una familia lejana ahora vuelve a convertirse en falso dolor irritado; como aquella suave brisa que envuelve las mejillas y termina conmoviendo los pensamientos imaginando el sufrimiento de no tenerlos.
La satisfacción por defender los derechos de varias personas, no es suficiente para defender la nuestra, entender la razón del porque ahora lo que empezaste quisieras terminar con un abrir y cerrar de ojos es inevitable, buscar olvidar todo lo vivido terminara convirtiéndose en una desesperación incomprendida, en la cual lo único que esperas es borrar de tu memoria, casi fue fatal comprender la razón de la llamada que con suspiro de aliento decía “estoy bien, pronto nos veremos”, llegar a ese lugar que sin lugar a dudas fue tu cuna, influye en las decisiones que ahora por obligación tendrás que cumplirlas, entender que tu tren llego al final de la estación y que en la última parada tendrás que descender para vivir una vida nueva es intenso, entonces ahora entiendes que cuatro paredes, una  reja y una cama con pocos centímetros de espacio serán tu nueva vida para el futuro, nada será como antes la brisa ya no rosara las mejillas, ni el sol calentara los días de tempestad y menos las estrellas iluminaran el camino para seguir viviendo sin vivir.
Ese “pronto nos veremos” congela la sonrisas de varios que con ansias esperaban su llegada, ahora solo falta el abrazo de los sentimientos encontrados para una inexistente alegría que iniciará su llegada, habrá que emprender aquel viaje anhelado sin rumbo con su familia, para que termine convirtiéndose en la última escena que planearon juntos; como si realizaran el último viaje dejando todo lo vivido convertido en momentos de sonrisas bárbaras, aquel olorcito a húmedo que calmaba el dolor de saber que   ya no estará más estaba presente mientras caminaban juntos, la unión con la familia demostró que si podía alejarse de ellos y que ellos serían la fuerza para vivir en un encierro que le privaría su libertad, el viaje paralizo el corazón de una hermana que vio luchar con pasión, con ideología, y, que a pesar de todo ahora solo se convierte en nada, el baile de los cisnes se apodero de su nueva forma de robar sonrisas y que mientras llegaban a su lugar de destino, nunca olvido bailar aquella música loca que le encantaba y que alteraba sus neuronas con solo escucharlas. 
De pronto llega el momento y la angustia se apodera de los suyos, ahora aquel viernes se convierte en el día en que la vida acabo con la esperanza de la época de delirios, solo falta la presencia de hombres con fuerte carácter que interrumpirá el momento especial y sacara  de su hogar a un hombre que lucho para defender los derechos de muchos que en su momento lo necesitaron, y que mientras ahora su luchador sufre ellos ni siquiera saben que existe, el golpe más grande llega al fin; algo fuerte llega al corazón, dejando cristales resbalados por las suaves mejillas de una persona que jamás olvidara el valor de sacar adelante a quien más quería, la notificación llego al fin; y el mundo termino de derrumbarse por completo, entender que ahora el vínculo de unión se separa es comprensible, ahora sus ojos le lloran y sus manos esperan con ansias la llegada del tío que alguna vez se convirtió en su amigo, solo un chocolate escrito por ella lo enviara para que sepa que nunca se olvidara de él.
Vivir un sueño congelado será su labor, las noches sin estrellas no faltaran más, ahora suspirar  y emanar aliento de esperanza ya no es necesario, la vida le cambio el rumbo, su momento llego: seis rejillas ahora son su mundo redondo, su cuna es un colchón tirado en el suelo y su seco de pollo se convirtió en  engrudo; cuanto dolor hay que soportar por defender los derechos, la personalidad de muchos se convierte en el conocimiento de varios de ellos con historias diferentes, el miedo y la fantasía se unen: vivir algo que nunca lo espero y paralizarse de miedo con la vida que empezara irisará su piel por completo , sus huesos fríos se unirán al húmedo del suelo que envuelve  el sueño frustrado del cual desearía despertar en el momento menos esperado; pero de pronto reacciona y solo se dará cuenta que no es un sueño sino la realidad.
Aprender a vivir con ese vacío será rutina, y, el tiempo sabrá decidir cuando llega el momento de su llegada al igual que el momento de su partida.




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